
La tensión en Medio Oriente ha alcanzado un punto de no retorno este domingo. Tras el ultimátum lanzado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que quedan menos de 48 horas para que «el infierno caiga sobre ellos», la cúpula militar iraní respondió de forma contundente, asegurando que cualquier agresión estadounidense convertirá a toda la región en un «pantano» para las fuerzas occidentales e Israel.
El ultimátum de las 48 horas A través de sus redes sociales, Trump recordó que el plazo original otorgado el pasado 26 de marzo está por vencer. El mandatario exige que Irán acepte un acuerdo de paz y garantice la apertura total y sin amenazas del Estrecho de Ormuz, una vía vital para el petróleo mundial que permanece bloqueada.
«El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos. ¡Gloria a Dios!», expresó Trump, estableciendo como fecha límite el lunes 6 de abril a las 20:00 (hora del este de EE. UU.). De no cumplirse, Washington ha amenazado con destruir las centrales eléctricas y la infraestructura energética del país persa mediante la operación militar denominada Epic Fury.
La respuesta de Teherán Desde el Cuartel General Central Jatam al-Anbia, el general Ali Abdollahi Aliabadi emitió un comunicado oficial rechazando la intimidación:
- Calificación: La cúpula militar tildó la amenaza de Trump como una acción «impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida».
- Advertencia: «El significado simple de este mensaje es que las puertas del infierno se abrirán para ustedes», retrucó Aliabadi, utilizando el mismo lenguaje religioso del mandatario norteamericano.
- Resistencia: El canciller iraní, Abbas Araghchi, señaló que su país no tiene intención de negociar bajo presión y que están preparados para una respuesta «irreversible» si se ataca su red eléctrica.
Mediación internacional en vilo Mientras la Casa Blanca asegura que el Pentágono está listo para una ofensiva masiva, mediadores de Turquía, Pakistán y Egipto trabajan a contrarreloj para evitar el inicio de las hostilidades a gran escala. La comunidad internacional observa con alarma el vencimiento del plazo, en un escenario donde los bombardeos en zonas de Siria, Líbano y el propio Irán ya han comenzado a reportarse en las últimas horas de este domingo.

