octubre 19, 2026

Falso robo de un bebé en Mendoza: cómo se descubrió el engaño y por qué el Gobierno busca recuperar los gastos del operativo

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Una publicación viral alertó sobre la supuesta sustracción de un bebé de cinco meses en Plaza Italia, en Ciudad. La investigación determinó que el niño no existía, que la fotografía había sido tomada de Instagram y que no había denuncias oficiales. Ahora, el Ministerio de Seguridad busca cuantificar los recursos utilizados y determinar posibles responsabilidades.

El supuesto robo de un bebé que generó preocupación entre los mendocinos durante el fin de semana terminó siendo un engaño. La publicación se difundió rápidamente a través de las redes sociales y los teléfonos celulares, lo que motivó una investigación policial y judicial para comprobar si un niño había sido sustraído en Plaza Italia, en la Ciudad de Mendoza.

Tras confirmar que el hecho nunca ocurrió, el Gobierno provincial inició actuaciones administrativas para calcular cuánto dinero demandó el operativo y evaluar la posibilidad de recuperar esos gastos por las vías legales correspondientes. Así lo informó el Ministerio de Seguridad y Justicia, que busca determinar las responsabilidades vinculadas con la falsa alerta.

Cómo comenzó la falsa alarma

El mensaje empezó a circular el sábado 17 de octubre. La publicación afirmaba que un bebé de cinco meses, identificado como Abraham Antonio y conocido como Tony, había sido robado de su cochecito alrededor de las 16, en Plaza Italia, ubicada en la zona de las calles San Lorenzo y Montevideo, en Ciudad.

Según el relato difundido, la madre habría dejado de prestar atención al cochecito durante unos instantes para ayudar a una mujer que se había caído. Cuando regresó, supuestamente el niño ya no estaba. El mensaje incluía fotografías de un bebé y un número telefónico para recibir información que pudiera ayudar a encontrarlo.

La historia parecía verosímil y fue compartida por numerosos usuarios, que buscaban colaborar ante la posibilidad de que se tratara de una desaparición real. Sin embargo, la información no estaba respaldada por una denuncia oficial.

Qué descubrieron la Policía y la Justicia

Ante la repercusión del mensaje, efectivos de la Dirección de Investigaciones comenzaron a verificar lo ocurrido. De acuerdo con la información difundida por las autoridades, no encontraron denuncias registradas ante el Ministerio Público Fiscal ni llamadas al sistema de emergencias 911 relacionadas con el supuesto robo.

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Las averiguaciones permitieron establecer que el bebé mencionado en la publicación no existía y que la fotografía utilizada para pedir ayuda había sido tomada de una cuenta de Instagram sin relación con el caso. De esa manera, se descartó que hubiera ocurrido la sustracción denunciada en redes sociales.

Según información publicada por otros medios mendocinos, la hipótesis sobre el origen del engaño apunta a que la mujer habría inventado la historia para convencer a su expareja de que ambos tenían un hijo. De acuerdo con esa versión, cuando el hombre habría pedido conocer al supuesto bebé, ella le habría dicho que se lo habían robado. Esta explicación fue difundida como una posible motivación del engaño y debe diferenciarse de los hechos comprobados durante la investigación.

Por qué el Gobierno busca recuperar el dinero

Aunque no existió una víctima de robo, la alerta obligó a destinar personal y recursos policiales y judiciales durante varias horas para comprobar si el hecho era real. Por ese motivo, el Ministerio de Seguridad y Justicia inició actuaciones administrativas con el objetivo de calcular el costo del despliegue y establecer quiénes podrían ser responsables de afrontarlo.

Desde la cartera de Seguridad señalaron que los recursos públicos deben estar disponibles para responder a emergencias reales y advirtieron sobre las consecuencias de movilizar a las fuerzas por hechos inventados. El Gobierno pretende avanzar con un eventual reclamo de reintegro mediante los mecanismos legales correspondientes, aunque la información publicada no precisa todavía el monto total del operativo ni confirma que el dinero ya haya sido recuperado.

El caso vuelve a poner en discusión la responsabilidad al compartir información en redes sociales. Las alertas por desapariciones o posibles delitos deben tomarse en serio, pero también es necesario verificar su procedencia y consultar fuentes oficiales antes de replicarlas. Una publicación falsa puede generar temor, multiplicarse en pocos minutos y obligar a las instituciones a destinar recursos para investigar una emergencia inexistente.

Por ahora, la medida anunciada por el Gobierno apunta a cuantificar esos gastos y determinar las responsabilidades que correspondan. La investigación permitió descartar el supuesto robo, pero el proceso para establecer las consecuencias del engaño continúa.