
En un servicio multitudinario nunca antes visto en el Valle de Uco, fueron despedidos los restos mortales del Apóstol Héctor Arturo Sosa, varón de renombre con una trayectoria de 46 años al servicio de Dios. El mismo fue realizado en una ceremonia de honor el día 03 de febrero en la Casa Central de Fundación Bet-El, Liniers 52 Tupungato.
El día 4 de febrero fue despedido por familiares, amigos y la congregación a través del acompañamiento fúnebre, siendo trasladado a la ciudad de Tunuyán, donde yacen sus restos mortales. Era un hombre lleno de Fe, inició su ministerio pastoral en 1982, siendo comisionado por sus padres los Pastores Arturo Sosa y Miguelina Ortega de Sosa.
Junto a su esposa, la Ap. Miriam Casado , crearon la Fundación Bet-El ministrando a cientos de almas llevándolas a los pies de Cristo. Entre los extensos estudios, certificados y nombramientos recibe el Doctorado en Teología “Doctor of Theology in Pastoral Ministry” en California, Estados Unidos. Fue anfitrión de diferentes eventos y cumbres religiosas con invitados Internacionales , siendo honrado por las autoridades gubernamentales de la ciudad de Tupungato, por la ardua labor evangelística. Llevó el mensaje del evangelio a todas las provincias de Argentina, también a Chile, Brasil, Paraguay, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos, España e Israel. Su esposa e hijos agradecen al gran número de personas (familiares, amigos y hermanos en la Fe) que asistieron a los servicios que se realizaron en honor a su memoria.
También a los que expresaron sus respetos y condolencias en las redes sociales, Apóstoles y Pastores que enviaron sus saludos en videos desde Argentina y diversas naciones. Asimismo, a la Iglesia Católica por haber realizado misas en su honor en la Parroquia de Tunuyán y en la Capilla de Vista Flores. El legado del Apóstol Héctor Arturo Sosa sigue vivo en cada vida transformada, en cada palabra sembrada y en cada obra que continuará dando fruto. SU LEGADO SERÁ ETERNO CONTINUAREMOS LLEVANDO ADELANTE LA OBRA QUE SEMBRÓ, HASTA EL FIN DE LOS DÍAS. NO ES UN ADIÓS, ES UN HASTA PRONTO.

