
El precio del petróleo volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, impulsado por un nuevo capítulo en la crisis geopolítica en Medio Oriente. La suba se produjo tras la negativa de Irán a avanzar en negociaciones con Estados Unidos, lo que reactivó los temores en los mercados energéticos.
En las primeras operaciones del día, el crudo Brent —referencia internacional— llegó a cotizar por encima de los US$104, consolidando una tendencia alcista que responde directamente a la incertidumbre sobre el suministro global.
El detonante fue la confirmación desde Teherán de que no existen conversaciones en curso con el gobierno estadounidense, lo que contradijo versiones previas que habían generado expectativas de distensión. Este escenario volvió a tensar el mercado, que reaccionó con subas inmediatas.
A esto se suman nuevos incidentes en la región del Golfo Pérsico, donde se registraron ataques y amenazas a infraestructuras energéticas. Países como Kuwait, Arabia Saudita y Bahréin reportaron situaciones de riesgo que incrementan la preocupación por una posible escalada del conflicto.
Uno de los puntos más sensibles es el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Cualquier interrupción en esta ruta tiene un impacto inmediato en la oferta global y, por ende, en los precios.
Los analistas advierten que la situación podría prolongarse y seguir generando volatilidad. De hecho, en los últimos días el mercado mostró fuertes subas y bajas en función de cada declaración política o movimiento militar, reflejando una alta sensibilidad ante el conflicto.
El impacto no se limita al mercado energético. La suba del crudo suele trasladarse a la economía real, afectando el precio de los combustibles, el transporte y la inflación a nivel global.
En este contexto, el escenario sigue abierto y dependerá en gran medida de la evolución del conflicto y de la posibilidad —aún lejana— de retomar el diálogo. Mientras tanto, el petróleo vuelve a ubicarse en niveles críticos, con consecuencias que ya comienzan a sentirse en distintos países.

