octubre 23, 2026

Huayquerías: el paisaje del Valle de Uco que guarda millones de años de historia

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Ubicadas en el departamento de San Carlos, las Huayquerías forman un escenario natural de paredones arcillosos, quebradas y cauces secos que sorprende por sus colores y formas. Además de su atractivo turístico, la región conserva evidencias fósiles que permiten reconstruir cómo era la vida en Mendoza hace millones de años.

En el corazón del Valle de Uco existe un paisaje que parece salido de otro planeta. Las Huayquerías de San Carlos, con sus tonos rojizos, profundos zanjones y paredes esculpidas por la erosión, constituyen uno de los ambientes naturales más particulares de Mendoza. Su aspecto árido contrasta con las zonas cultivadas del oasis y ofrece una oportunidad para conocer tanto la geografía regional como una parte de su historia natural.

El área se encuentra al este de la villa cabecera de San Carlos y se caracteriza por un relieve irregular, formado por cerrilladas, cañadones y canales naturales. La acción del agua y el viento durante largos períodos fue modelando estos terrenos hasta crear un entramado de formas que recuerda a un laberinto.

Un paisaje esculpido por el agua y el viento

Aunque a simple vista pueden parecer montañas de roca sólida, las Huayquerías presentan importantes sectores de materiales sedimentarios, entre ellos arcillas y limos, susceptibles a la erosión. Cuando se producen lluvias intensas, el agua circula por las pendientes y abre surcos cada vez más profundos. Con el paso del tiempo, estos procesos generan cárcavas, barrancos y quebradas.

La escasa cobertura vegetal y la inclinación del terreno favorecen la formación de estos relieves. En lugar de grandes cursos de agua permanentes, predominan los cauces secos que pueden conducir importantes cantidades de agua durante las tormentas.

El resultado es un paisaje de paredes abruptas y senderos naturales que cambia de aspecto según la luz, las condiciones meteorológicas y la época del año. Uno de sus sectores más conocidos es el Cañadón de la Salada, elegido por quienes buscan recorrer el entorno mediante caminatas y actividades de aventura.

El término huayquerías se relaciona con los huaycos o cauces y zanjas producidos por la erosión. También circulan interpretaciones culturales que vinculan su nombre con los pueblos originarios que habitaron la región. Estas explicaciones deben considerarse según su fuente, ya que no todas las versiones sobre el origen de la palabra coinciden.

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Un territorio que permite mirar millones de años atrás

Las Huayquerías no solo tienen importancia por sus formas geológicas. También son relevantes para la investigación científica por los restos fósiles hallados en la zona.

Un estudio desarrollado durante más de una década por especialistas del CONICET, el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) y otras instituciones analizó los registros de vertebrados de las Huayquerías del Este, en San Carlos.

La investigación reunió más de 1.800 restos fósiles de vertebrados y alrededor de 60 nuevos registros de especies extintas, correspondientes a un período situado entre hace aproximadamente ocho y tres millones de años, durante el Mioceno tardío y el Plioceno.

Estos hallazgos contribuyen a reconstruir los ambientes que existieron en el territorio mendocino mucho antes de la configuración actual del paisaje. El estudio de los fósiles permite conocer qué animales vivieron allí y aporta información sobre los cambios ambientales que experimentó la región a lo largo del tiempo.

De esta manera, las Huayquerías representan también un espacio de interés paleontológico: bajo sus formas actuales se encuentra parte del registro de la evolución de la fauna sudamericana.

Como se veían las Huayquerías hace millones de años

Entre la naturaleza, la historia y las leyendas

Alrededor de las Huayquerías también circulan relatos que las vinculan con la memoria de los pueblos originarios y con antiguas prácticas de preparación física y espiritual de guerreros. Estas referencias forman parte de las interpretaciones culturales difundidas sobre el lugar, aunque no deben confundirse con hechos históricos comprobados sin documentación específica.

Ese cruce entre el paisaje y las historias transmitidas de generación en generación contribuye a su atractivo. Sus quebradas, la sensación de aislamiento y sus formas poco habituales alimentan la curiosidad de quienes las visitan. Sin embargo, el valor del sitio no depende de lo misterioso: la geología, los registros fósiles y la relación del territorio con la vida de la región ofrecen motivos concretos para conocerlo.

Un atractivo para descubrir San Carlos

En los últimos años, las Huayquerías también se han incorporado a propuestas de turismo de naturaleza y aventura. El entorno permite realizar recorridos guiados, caminatas y actividades al aire libre, siempre teniendo en cuenta las características del terreno y las condiciones de acceso.

Antes de organizar una visita, es recomendable consultar con prestadores locales o con el área de Turismo de San Carlos para conocer los accesos habilitados, las condiciones del recorrido y las actividades disponibles. No todos los sectores del paisaje son de libre acceso y algunos requieren acompañamiento de personas que conozcan la zona.

Las Huayquerías recuerdan que el Valle de Uco es mucho más que sus viñedos y montañas. En San Carlos, la erosión dejó al descubierto un territorio que permite observar los procesos naturales, acercarse a la historia de la vida en la región y conocer un patrimonio que combina ciencia, paisaje e identidad local.