
La venta de combustibles en Argentina registró una nueva caída durante abril y acumuló así tres meses consecutivos en baja, en medio del fuerte aumento de precios y la pérdida del poder adquisitivo.
Según datos oficiales relevados por el portal especializado Surtidores, durante abril se comercializaron más de 1,33 millones de metros cúbicos de combustibles en todo el país, lo que representó una disminución del 2,38% respecto al mismo período de 2025. Además, frente a marzo, la baja fue cercana al 2%.
El escenario genera preocupación entre las estaciones de servicio, que advierten una retracción sostenida del consumo desde comienzos de año.

Uno de los principales factores que impactó en la demanda fue el incremento del precio de los combustibles, cuyos valores medidos en dólares se ubican entre los más altos de la región.
Frente a esta situación, muchos automovilistas comenzaron a reducir la cantidad de litros cargados o directamente optan por montos fijos para intentar controlar los gastos diarios.
El informe también reflejó diferencias entre los distintos tipos de combustibles. Mientras la nafta súper y el diésel común mostraron fuertes caídas en las ventas, los productos premium lograron sostenerse e incluso registrar leves aumentos.
Especialistas atribuyen este comportamiento a las promociones y descuentos aplicados por algunas petroleras, que achicaron la diferencia de precio entre los combustibles tradicionales y los de mayor calidad.
En cuanto a las provincias, Buenos Aires encabezó nuevamente el ranking de ventas, seguida por Córdoba y Santa Fe. Entre los distritos con mejores resultados aparecieron San Juan, Neuquén y Tucumán, que lograron variaciones positivas.
Por otro lado, YPF fue la única gran petrolera que consiguió incrementar sus ventas interanuales. En cambio, compañías como Shell, Puma Energy y Axion Energy registraron retrocesos.

