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El «Efecto Adorni» y el Caso $Libra erosionan la imagen de Javier Milei en Mendoza

abril 6, 2026

Mendoza, la provincia que le dio a Javier Milei uno de sus triunfos más contundentes en el balotaje, comienza a mostrar signos de fatiga en su luna de miel con el Ejecutivo nacional. Según los datos de las consultoras que monitorean el humor social en este abril de 2026, la imagen positiva del Presidente ha sufrido un retroceso de 5 puntos en el último mes, ubicándose por debajo del 55% por primera vez desde que asumió.

Los factores del desgaste Dos focos de conflicto han perforado la narrativa de «transparencia» y «ajuste a la casta» en territorio mendocino:

  • El frente Adorni: El vocero presidencial, Manuel Adorni, ha quedado en el centro de las críticas tras las denuncias por el uso de vuelos privados y el presunto enriquecimiento patrimonial. Para el electorado mendocino, históricamente sensible a las formas institucionales, estas polémicas contrastan con el discurso de austeridad extrema que se le exige a la clase media.
  • El Caso Libra: Las irregularidades detectadas en contrataciones estatales vinculadas a seguros y servicios han generado ruido en el ala dura de los votantes de La Libertad Avanza. La percepción de que «viejas prácticas» persisten en la nueva gestión es el principal argumento de quienes hoy se declaran «arrepentidos» o «escépticos».

Mendoza: entre el apoyo y la exigencia A pesar de la caída, Milei mantiene en Mendoza una de las aprobaciones más altas del país. Sin embargo, el análisis de los sondeos advierte que el apoyo ya no es «cheque en blanco». La preocupación por la inflación en servicios (luz y gas) y el impacto del ajuste en las economías regionales (especialmente la vitivinicultura) empieza a ganarle terreno a la esperanza del cambio.

El rol de la oposición local Mientras el oficialismo nacional intenta contener las esquirlas de sus propios escándalos, el radicalismo de Alfredo Cornejo observa con cautela. La estrategia de la provincia es clara: mantener el acompañamiento institucional para asegurar fondos (como el reciente adelanto de coparticipación), pero marcando distancia frente a los ruidos de la Casa Rosada para evitar que el desgaste nacional arrastre la marca provincial.

El escenario para el segundo trimestre de 2026 se anticipa desafiante: el Gobierno nacional deberá demostrar resultados económicos tangibles para frenar un goteo de confianza que, aunque lento, ya es estadísticamente significativo en su principal bastión electoral.