
La economía de Mendoza atraviesa un escenario crítico: en los últimos meses, cerraron más de 1.000 empresas, en medio de una fuerte caída del consumo y un contexto económico adverso.
El dato surge de entidades empresarias locales, que advierten sobre un deterioro sostenido del tejido productivo, especialmente entre las pymes, uno de los sectores más afectados.
Por qué cierran las empresas
Entre los principales factores que explican esta situación aparecen:
- La baja del consumo interno
- El aumento de costos operativos
- La apertura de importaciones
- La caída del poder adquisitivo
Este combo impacta directamente en la rentabilidad de los comercios e industrias, que ven reducidas sus ventas y no logran sostener su actividad.
Alerta en las pymes
Desde el sector empresario aseguran que el panorama es cada vez más complejo y que muchas empresas enfrentan un dilema: reconvertirse o cerrar.
Además, advierten que el cierre de compañías no solo afecta a los dueños, sino también al empleo, ya que cada baja implica menos puestos de trabajo y menor actividad económica.
Un problema que se profundiza
La crisis no es nueva, pero se ha agravado en el último tiempo. La caída del consumo viene golpeando a distintos sectores, desde el comercio hasta la industria, con ventas en retroceso y menor circulación de dinero.
Incluso a nivel nacional, distintos informes advierten sobre un aumento en el cierre de empresas y una retracción general de la actividad económica.
Pedido de auxilio
Frente a este escenario, cámaras empresariales y comerciantes comenzaron a reclamar medidas urgentes para sostener la actividad, como alivio impositivo, financiamiento y políticas que impulsen el consumo.
El objetivo es frenar la pérdida de empresas y evitar que la crisis se traduzca en un mayor deterioro del empleo y la producción.

