Territorio La Salada: la disputa por un negocio que mancha a jueces, políticos y policías

Territorio La Salada: la disputa por un negocio que mancha a jueces, políticos y policías

“En los puestos pasa de todo. La venta formal e informal es apenas un 40% del negocio que se mueve, y que incluye trata de personas, venta de drogas, de armas, trapitos y hasta usurpación de viviendas. Donde te metas vas a encontrar mugre, y no sólo en el territorio de Castillo. Toda La Salada está sucia”. Con esta síntesis abrumadora alguien que conoce muy bien el territorio político y judicial de Lomas de Zamora explicaba el miércoles a Infobae el escenario de La Salada. Apuntaba al entramado que sostiene semejante negocio: la connivencia entre sectores de la política, la Justicia y la Policía.

Así lo vienen denunciando tanto el legislador porteño Gustavo Vera como, en las últimas semanas, la diputada Elisa Carrió. La investigación a Jorge Castillo, que terminó en su detención en su mansión de Luján el miércoles, arrancó en 2015 después de una serie de enfrentamientos violentos cuando las bandas se disputaban la reorganización de una zona de 10 mil puestos que había sido desalojada. De hecho, la versión que circuló en aquel momento fue que había llegado el “dato” de la orden de desalojo del juez de Garantías Gabriel Vitale y muchos puestos la noche del operativo no abrieron.

En el expediente de esa causa, inicialmente a cargo del fiscal Carlos Baccini, había más de 100 CD con escuchas que involucran no sólo al clan Jorge Castillo, administrador de más de 30 mil puestos del predio Punta Mogote. También a Enrique “Quique” Antequera, su principal competidor por el dominio del territorio, quien maneja unos 15 mil puestos de la feria Urkupiña, y más: jueces y fiscales de Lomas de Zamora, y policías federales y bonaerenses.

El juez Vitale denunció que esa información, y algunas fojas de la causa, habían desaparecido del expediente, un hecho que actualmente investiga la fiscal Viviana Giorgi (quien ya recuperó los discos pero espera las transcripción, a cargo de la Agencia Federal de Inteligencia). Tras aquel episodio, Baccini fue corrido de la causa y reemplazado por Sebastián Scalera.

“Baccini estuvo mucho tiempo sin accionar la causa, la dejó dormir y de repente apareció pidiendo allanamientos que nada tenían que ver con la investigación original. Por eso Vitale los frenó. La interna es feroz, pero detrás hay otros peces gordos”, explicó a este medio una fuente judicial de los Tribunales de Lomas. Finalmente, Vitale rechazó la recusación pero igualmente decidió apartarse.

Fuente -Infobae-