Policías rebeldes dispararon contra la Corte Suprema en un helicóptero robado

Policías rebeldes dispararon contra la Corte Suprema en un helicóptero robado

Diputados, trabajadores y periodistas estaban refugiados en el interior del Palacio Legislativo mientras les lanzaban artefactos pirotécnicos ante la inacción de la Guardia Nacional.

En Venezuela -Caracas- permanece militarizada tras la sublevación de un grupo de policías, comandados por el comisario Óscar Pérez. Según el gobierno, este conjunto de rebeldes, luego de robar un helicóptero, sobrevoló el centro de la capital de Venezuela y lanzaron disparos y dos granadas contra las sedes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Ministerio del Interior que tuvieron que evacuar.

Horas antes del ataque, Nicolás Maduro afirmó que está dispuesto a combatir en caso de una derrota revolucionaria. Y puntualizó: “Activé toda la Fuerza Armada para defender la tranquilidad. Vamos a capturar el helicóptero y a los que han realizado este ataque terrorista”.

Toda la zona administrativa de la capital se encontraba protegida después del sobrevuelo de los rebeldes que pertenecen a la Brigada de Operaciones Especiales del CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas), es decir a la policía científica. Todos con una excepción: el Parlamento sufre el asedio de chavistas radicales desde hace horas. Diputados, trabajadores y periodistas están refugiados en el interior del Palacio Legislativo mientras les lanzan artefactos pirotécnicos ante la inacción de la Guardia Nacional, encargada de proteger el edificio.

El gobierno definió la acción del comisario Pérez y de los suyos como un acto subversivo. De hecho, el policía -una especie de Rambo que incluso ha protagonizado una película- dejó grabado un vídeo en el que exigía el restablecimiento del orden constitucional: “Somos una coalición entre militares, policías y civiles en búsqueda del equilibrio y en contra de este gobierno transitorio criminal, no pertenecemos a tendencia política o partidista. Somos nacionalistas, patriotas e institucionalistas”.

El presidente lo acusó de ser el piloto del general retirado Miguel Rodríguez Torres, antiguo jefe de la Inteligencia durante la época de Chávez y que también estuvo al frente del Ministerio de Interior con Maduro. El oficialismo, además, acusó a uno de los militares más cercanos al “comandante supremo”, crítico con el primer mandatario y contrario al proceso constituyente, de haberse vendido a la CIA y de llevar a cabo varios asesinatos.

El ataque no asustó a los magistrados del TSJ, que incluso han hecho pública esta noche una nueva sentencia directamente contra la fiscal general de la República, Luisa Ortega. El Supremo dictaminó la retirada de parte de sus competencias como jefa del Ministerio Público y única acusadora ante los tribunales para entregárselas al Defensor del Pueblo, un militante acérrimo del madurismo. Además, también decidió sacar fuera de juego al vicefiscal, principal colaborador de Ortega y llamado a sucederla si este mismo alto tribunal acaba destituyéndola o apresándola.

Fuente -LaNación-