Maximiliano Gómez, el artista callejero

Maximiliano Gómez, el artista callejero

“Soy feliz y disfruto trabajar en la calle”, aseguró el propio artista.

Para muchos trabajar en los semáforos, es una forma poco digna de ganar dinero y hasta muchas veces las personas que lo hacen son discriminadas o apartadas de la sociedad, por el solo hecho de trabajar en una esquina y pedir una moneda a cambio.

Lejos de todos los prejuicios y del qué dirán, Maximiliano Gómez, es de Tunuyán y hace un tiempo largo se dedica a trabajar sobre una cuerda y con masas de malabaristas en los semáforos del departamento.

“Tunuyán últimamente está creciendo mucho, cada vez se parece más a una gran ciudad, pero también todavía existen personas que no les gusta lo que hago o me miran mal por el solo hecho de saber que estoy en una esquina haciendo este trabajo”, comentó Maxi.

“En mis comienzos empecé a trabajar en la construcción, pero nunca podía disfrutar del dinero que ganaba, me sentía muy presionado, por momentos sentía que me cabeza me iba a explotar”, recordó el artista.

“Un día viajando por otros lugar descubrí lo que realmente me gusta y por eso decidí comenzar a vivir de esta manera, lo disfruto mucho y lo más importante me divierto”, aseguró Maxi.

Quien además agregó: “Yo desde que vivo de esto aprendí a no malgastar mi dinero, hay días que tengo una buena recaudación otros no tanto, pero lo disfruto día a día y eso me tiene tranquilo”.

“Para mí el dinero no tiene mucho valor, yo estoy en los semáforos y hago lo que entreno diariamente, no estoy pensando en cuanto podré o no ganar hoy”.

“Todos los días entreno y practico nuevos trucos que voy realizando para luego ponerlos en práctica en la calle”, finalizó Maximiliano Gómez.

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