Para la Cámara de Comercio de Tunuyán el vino es una bebida saludable

Para la Cámara de Comercio de Tunuyán el vino es una bebida saludable

La Cámara de Comercio Industria Agricultura y Turismo de Tunuyán envió un comunicado rechazando la categorización del vino como un producto perjudicial para la salud y la aplicabilidad del gravamen “impuesto interno” a la industria vitivinícola.

Según explicaron, existen antecedentes nacionales e internacionales que han demostrado que el vino, bebido en cantidades razonables, es un alimento y forma parte de la dieta occidental y se encuentra lejos de ser una sustancia dañina para la salud. Desde la posición de nuestra Cámara, el fundamento que pretende aplicarse para gravar el producto es equivocado y proviene de una interpretación sesgada de estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, manifestaron preocupación por las diversas menciones que el ministro Nicolás Dujovne y funcionarios públicos realizan calificando al vino como una bebida nociva para la salud. “Semejante expresión pública daña la imagen de un producto que representa el esfuerzo y trabajo de nuestro pueblo mendocino, y que conforma uno de los pilares fundamentales del tejido socioeconómico de la provincia de Mendoza”, reza el comunicado enviado.

“Aceptar la discusión o negociación de la aplicabilidad del impuesto, implica validar el fundamento que dio origen a la iniciativa. Por lo tanto, nuestra institución considera que el vino debería estar fuera de la discusión de los impuestos internos”, prosigue.

Además expusieron varios argumentos económicos como fundamentos para lograr persuadir al poder ejecutivo y a los legisladores, sobre la posición de la Institución:

1. Múltiples estudios académicos y científicos otorgan al vino el carácter de alimento, al mismo tiempo que en diferentes países se fomenta la producción vitivinícola, desmitificando los argumentos propuestos por el Ministerio de Hacienda.

2. La industria atraviesa una crisis en el consumo interno, con una caída del 15% en el último periodo. Un gravamen al sector generará un perjuicio en nuestra industria madre la cual emplea de manera directa a más de 400,000 trabajadores en la provincia, representa el 1,5% del PBI a nivel nacional y el 30% del producto bruto geográfico de la provincia de Mendoza. El gravamen es un golpe a la económica provincial y la población en general.

3. El ajuste en el aumento del costo, no hay dudas que será trasladado al producto primario, ocasionando una vez más pérdida de rentabilidad en los pequeños productores y profundizando una crisis sectorial.

4. El aumento en el costo, impulsará la concentración de la producción de vinos en los grandes grupos elaboradores que podrán con su volumen de producción absorber este impuesto. Sin embargo, la pérdida de pequeños y medianos productores generará un daño muy grande a la autenticidad y diversidad de nuestra industria.