Hay dos detenidos por la muerte de José Riera

Hay dos detenidos por la muerte de José Riera

Tirado en un pozo de dos metros de profundidad y tapado con restos de ajo y yuyos. Así fue encontrado ayer en una finca en Tunuyán, el cadáver de un hombre de 64 años cuya desaparición había sido denunciada la semana pasada.

El dueño del lote donde fue hallado el cuerpo fue detenido. José Antonio Riera había sido visto por última vez el 22 de enero pasado, según confiaron fuentes policiales.

El hombre, quien trabajaba como repartidor de agua, había salido de su casa conduciendo su camioneta Peugeot 504. Al no tener noticias de él, y temiendo que hubiera sido víctima de un hecho de inseguridad, sus familiares denunciaron su desaparición. Desde entonces, efectivos de la Unidad Investigativa de Tunuyán comenzaron a realizar averiguaciones que los llevaron a las 11 de ayer a una finca ubicada sobre el kilómetro 78 de la ruta 40, a pocos metros del domicilio de la víctima.

Tras un breve rastrillaje por la propiedad, los sabuesos pudieron encontrar el cuerpo de Riera en un pozo de un metro de ancho por dos metros de profundidad. Según informó el portal InfoUco, en la vivienda de la de la finca Mocayar hay un viejo taller mecánico, abandonado hace unos 7 años. En lo que supo ser la fosa para revisar vehículos estaba el cadáver del hombre buscado. Había sido tapado con chalas de ajo y algunos yuyos.

Los sabuesos creen que se usaron para tapar el olor del cuerpo en descomposición. Los restos también habían sido cubierto con piedras y escombros.

Los policías que llegaron al lugar reportaron que, a simple vista, el cuerpo presentaba hematomas y heridas punzo-cortantes en el rostro. El dueño del lugar donde fueron encontrados los restos fue identificado como Juan Carlos Reveco (39) y fue detenido por el hecho, indicaron a Los Andes fuentes ligadas a la investigación.

Su pareja, una mujer de apellido Franco, también fue aprehendida por su posible vinculación con el caso. Ambos serán imputados hoy por homicidio, confiaron fuentes de la pesquisa.

Fuente: Los Andes