Claudia Domínguez Castro nieta 117 en Tunuyán junto a su Abuela María Assof de Dominguez

Claudia Domínguez Castro nieta 117 en Tunuyán junto a su Abuela María Assof de Dominguez

Ayer Claudia Domínguez Castro y su abuela María Assof de Domínguez llegaron a Tunuyan invitadas por autoridades de la Escuela Normal y su Instituto de enseñanza superior en el marco de actividades del Bicentenario.
María es una típica abuela mendocina , Presidenta y fundadora de Abuelas de plaza de Mayo, batalladora incansable y sensible frente a los recuerdos .
María es hija de árabes, tuvo 11 hermanos y creció en el departamento mendocino de Guaymallén, muy cercano a la capital provincial y allí desde su adolescencia ayudaba a su mamá en un comercio de ramos generales.

Muy joven conoció a Osiris Domínguez, quien se convertiría en su marido cuando ella tenía 19 años y el 24; poco después la familia se agrandó con la llegada de sus dos hijos, Osiris y Walter.

Su vida de ama de casa se transformó radicalmente el 9 de diciembre de 1977, cuando secuestraron a su hijo Walter, quien había comenzado a estudiar arquitectura y trabajaba como chofer de colectivo y a su nuera Gladys, estudiante de diseño y embarazada de seis meses.

Desde ese día, no se supo nada más ni de Gladys ni de Walter y tampoco sobre su Bebé.
María recuerda perfectamente el día que se llevaron su hijo y la esposa , era un noche calurosa de verano, había gente en la calles de Godoy Cruz.
Gladys la nuera de María nació el 23 de noviembre de 1953 en Guaymallén, provincia de Mendoza. Walter el 30 de marzo de 1955 en la ciudad de Mendoza. Ambos militaban en el PCML. La pareja fue secuestrada el 9 de diciembre de 1977 en su casa de Godoy Cruz. Gladys estaba embarazada de seis meses, esperaba su bebé para marzo de 1978.
Desde el momento de la desaparición de los jóvenes, las familias Domínguez y Castro emprendieron la búsqueda. Al enterarse de otros casos como el suyo, la abuela María Assof viajó por primera vez en su vida a Buenos Aires y se contactó con las Abuelas de Plaza de Mayo, donde radicó la denuncia sobre la desaparición del matrimonio y se emprendió la búsqueda colectiva del niño o niña.
En 1994 el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) de Mendoza envió a las Abuelas una denuncia anónima sobre una joven nacida en marzo de 1978 que apareció en el hogar de una pareja mayor de un día para otro. La joven, a pesar de haber sido inscripta como hija propia, sabía que no era hija biológica de quienes la criaron, pero nunca pensó en acercarse a Abuelas. La dificultad para reconstruir las huellas que el terrorismo de Estado borró impiadosamente, hicieron que el hallazgo de la hija de Gladys y Walter se demorara 21 años más.
A mediados del año 2009, la denuncia fue derivada a la CONADI para que pudieran investigar. El equipo que se ocupa de realizar las aproximaciones a posibles hijos de desaparecidos inmediatamente se puso a trabajar y fue así que en febrero de este año llamaron a la joven para informarle que se contaba con información que permitía suponer que ella podía ser hija de desaparecidos. La invitaron a realizarse el estudio de ADN y la joven accedió. El estudio se concretó el 16 de julio.
El 27 de agosto de 2015 el BNDG informó a la CONADI que la joven es la hija de Walter y Gladys.
Claudia la reconocida nieta recuperada 117 hablo con paz y tranquilidad frente a la concurrencia , que atenta y respetuosamente escucho reflexiones sobre la identidad, el derecho a la misma y fueron testigos de una relato viviente que para muchos presente por edad les resulta algo más parecido a una película , que a la triste realidad que vivimos en Argentina en la última dictadura militar.


Leave a Reply

You are logged in as canal8 | Log out
  Subscribe  
Notify of