Cerrará la fundación del padre Grassi por desmanejos y malos tratos

Cerrará la fundación del padre Grassi por desmanejos y malos tratos

La Fundación Felices los Niños, institución emblema que alguna vez dirigió el condenado por abusos cura Julio César Grassi, será otra vez intervenida y va camino al cierre definitivo. La Provincia detectó “severas y reiteradas” irregularidades administrativas en el manejo de los 18 millones de pesos anuales en subsidios que envía para el mantenimiento de la entidad. Dejaría de funcionar en unos seis meses.

En el predio de Hurlingham, donde ocurrieron los casos de ataques del sacerdote contra adolescentes que estaban bajo su custodia, hoy aloja a 52 menores. Reciben asistencia social durante el día y permanecen en el hogar de noche. En julio de 2014 tuvo una “normalización” gubernamental por 90 días.

Ahora, el Ministerio de Justicia bonaerense resolvió intervenir la ONG después de varios intentos por regularizar la situación contable y de intimar al actual director, Juan Manuel Casolati, para que presente documentación respaldatoria de los gastos por 1,5 millón de pesos mensuales que recibe del Estado. “Encontramos serias falencias de gestión e irregularidades. Desde 2008 no se entrega información contable, balances ni memoria sobre los 18 millones de pesos anuales que recibió del estado provincial”, explicó a Clarín el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari.

En la Fundación están alojados niños con problemas sociales derivados por jueces de Menores. Un plantel de más de 20 personas tiene a su cargo la atención y protección. En las últimas horas, se conoció una denuncia que uno de los empleados presentó ante la dirección de Niñez del municipio por “malos tratos” contra menores. Este incidente también fue un factor que motivó la decisión oficial.

Ferrari, a través de la Dirección de Personas Jurídicas dispuso una “intervención liquidadora”. Es decir, un equipo de tres técnicos que en un lapso que se estima de seis meses deberá organizar la institución, ordenar los números y proceder al cierre de la Fundación Felices los Niños.

El hombre que ideó y construyó este complejo asistencial –el cura Grassi- fue condenado a 15 años de prisión por abuso reiterado y corrupción de menores. Está preso en Campana y en marzo la Corte Suprema ratificó la condena.