Cayó una banda de jefes policiales de Mendoza por robo de combustible

Cayó una banda de jefes policiales de Mendoza por robo de combustible

Tenía al menos ocho integrantes y era liderada por un comisario y su mellizo, un subcomisario. Los pasaron a pasiva.

Una banda policial de Mendoza de al menos ocho miembros, presuntamente liderada por un comisario y un subcomisario –son hermanos mellizos– que estaban a cargo del Mantenimiento Edilicio y de Automotores del Ministerio de Seguridad, está en la mira de la Inspección General de Seguridad, la Justicia penal y la Fiscalía de Estado.

Según la investigación de la IGS, hay documentación que, entre otras irregularidades, demuestra que cargaban varios centenares de litros de combustible en patrulleros que figuraban como fuera de servicio y que también usaban movilidades que no estaban registradas.

Disparó la pesquisa el llamativo y meteórico enriquecimiento de uno de los uniformados. A los hermanos y a otro integrante de la banda se los pasó a pasiva y ahora cobran medio sueldo.

El expediente 2.364/16 de la Inspección General de Seguridad despunta con una denuncia contra los mellizos Oscar Fabián Zingariello Arancibia, comisario jefe de la División Mantenimiento del Automotor, y el subcomisario Carlos Horacio Zingariello Arancibia, ex jefe de Mantenimiento Edilicio. Ambos debían reportar las novedades a la Dirección de Logística. Hoy están acusados de malversación de caudales públicos, caso que involucra a subalternos de ambos.

Tras la denuncia, el 21 de junio del 2016 la IGS aconsejó intervenir las divisiones, cerrar las oficinas de ambos acusados y trasladar al personal a cargo e inició una investigación interna. “La primera denuncia que nos llegó afirma que una odontóloga había donado un sillón de uso odontológico a la Policía, que el aparato debió de haber quedado al cuidado de uno de los denunciados pero desapareció. Después nos llegaron acusaciones del sospechoso enriquecimiento de uno de ellos, que en poco tiempo había comprado un taxi, una Toyota Etios 0 kilómetro, una Ford Ranger, cuatriciclos, motos y otros rodados. También nos alertaban sobre el robo de combustible y repuestos, que más tarde pudimos comprobar”, comenzó diciendo Marcelo Puertas.

De la investigación surge que el suministro y carga de combustibles en movilidades de la Dirección de Logística entre los años 2014 y 2015 eran controladas por el director de Logística, sargento Juan José Manzano Lombardo, quien le daba el poder de carga y control al sargento Jorge Omar Martínez Asfenato.

Tras constatar el consumo de combustible que se registraba en el sistema Petrored, es decir lo que se cargaba con vales en las estaciones de servicio adheridas, con la “provisión cuota normal” que se presentaba en la Oficina de Supervisión de combustible del ministerio siempre había discrepancias. Es decir, siempre se cargaba más de lo que se registraba como consumo.

Junto con cada una de las cargas irregulares aparecen quienes las realizaron en el sistema Petrored y quienes finalmente figuraban como haberlas hecho para el Ministerio de Seguridad. Curiosamente en varias de ellas aparecía como responsable ante el ministerio el sargento Jorge Martínez Asfenato, quien debía controlar las cargas, por lo que era juez y parte. Por ello, la IGS también aconsejó su pase a disponibilidad, al igual que con los hermanos Zingariello. Para Lombardo Manzano, que era jefe civil, se recomendó la cesantía, para que no vuelva a ser contratado por el Estado. A todos se los denunció en la Justicia.

Fuente: Diario Uno