Caso Próvolo: Los curas acusados recibieron más de 40 años de cárcel

Caso Próvolo: Los curas acusados recibieron más de 40 años de cárcel

En tanto el jardinero recibió una  pena de 18 años.

En el día de hoy se conoció la sentencia para los religiosos Horacio  Corbacho, Nicola Corradi y el jardinero Armando Gómez, quienes estaban sentados en el banquillo de los acusados por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores en el Instituto Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo, en la provincia de Mendoza.

La investigación comenzó en el año 2016 y hoy lunes después de más de 100 días de investigación se conoció la sentencia para los tres acusado de los hechos mencionados anteriormente.

El Horacio Corbacho de 59 años, quien llegó al juicio estando detenido en el penal de Boulogne Sur Mer, recibió una pena de 45 años de prisión, el otro religioso Nicola Corradi de 83 años, fue condenado a 42 años y quien prestaba servicios de mantenimiento y jardinería en el instituto educativo,  Armando Gómez, recibió una pena de 18 años. Este último por el momento seguirá detenido en el penal de Boulogne Sur Mer.

Tras conocerse la sentencia familiares de las víctimas  celebraron la sentencia y felicitaron a los fiscales por el trabajo realizado durante todo el caminó que recorrió la causa hasta conocerse el veredicto final.

Por último desde la la Iglesia expresaron un comunicado tras conocer la condena de los tres acusado:

El comunicado del Arzobispado

“En estas horas, la Justicia ha declarado culpables a los acusados por los hechos denunciados en relación con el Instituto Antonio Próvolo, perteneciente a la Asociación Civil San José.

Como Iglesia, queremos trasmitir una vez más nuestra solidaridad y cercanía a las víctimas y sus familias, quienes han denunciado haber sufrido las más aberrantes vejaciones. Lo que han relatado estas personas ha horrorizado a toda la sociedad mendocina. Así lo hemos experimentado en nuestras comunidades cristianas. Todos nos hemos sentido desconcertados y dolidos.

Junto a toda la sociedad nos sentimos desafiados a seguir trabajando para evitar que estas situaciones se repitan. El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor; por eso, urge reafirmar nuestro compromiso con la prevención, la transparencia, la verdad y la justicia para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad”.