Buena recepción de productores regionales de la ley de compra y venta de uva

Buena recepción de productores regionales de la ley de compra y venta de uva

Funcionarios del gobierno mendocino se reunieron en la Sociedad Rural Valle de Uco con productores vitícolas de la región para explicar el alcance de la Ley 9133, las condiciones de los contratos de compra y venta de uva y las ventajas que posee el productor ante la industria.

El importante y fructífero encuentro se desarrolló en la sede ubicada en San Carlos entre productores vitícolas de toda la región y funcionarios del gobierno provincial pertenecientes a las principales áreas que intervienen en la regulación de los contratos de compra y venta de uva entre la industria y los productores. Estuvieron presentes el subsecretario de Agricultura Alejandro Zlotolov; el jefe de Gabinete del Ministerio de Economía, Alfredo Aciar; la directora de Fiscalización y Control del Gobierno, Mercedes Zuluaga, y representantes de la Bolsa de Comercio.

“El objetivo de esta ley provincial (9133) es corregir una relación de transacción comercial otorgando un instrumento legal para que cada productor tenga a mano una herramienta que regule las principales formas y reglas de juego con las bodegas. Es decir, para que lo pautado no cambie”, explicó Alfredo Aciar, jefe de Gabinete. El funcionario sostuvo que, por ahora, “la ley no está hecha para pautar un precio de referencia, ese es otro trabajo y otro paso que se debe generar. Al momento de trabajar sobre esta ley, consideramos que el accionar de la industria el año pasado había sido injusto (tras la crisis macroeconómica) y que se necesitaba una herramienta para fijar reglas”.

“Por el contexto actual, esta ley está inmersa en una situación de malos precios para los productores y esto es una situación casual. Podría haber sido en el 2017, cuando, hace dos años, la uva tenía un precio mucho más elevado, y hoy estaríamos todos contentos. Nos tocó una situación donde hay excesos de uva y hemos decidido seguir adelante y lo principal es evitar que las bodegas eludan comprar. Hay un excedente de vino y se ha cosechado mucha más uva que el año pasado. La cosecha no se ha reducido y lo bueno es que toda la uva que se produjo entró a la bodega: en diciembre nos decían que la uva se iba a quedar en la parra y eso no ocurrió, hoy la uva está en la bodega. Coincido en que los precios son bajos y en que este año no ha habido rentabilidad para el productor. Por eso sacamos leyes para ayudar al productor, estamos actuando con acciones concretas, intentando llevar adelante operativos para cuidar al productor”, explicó Aciar ante los productores. Sintetizó diciendo: “El Fondo Anticiclico tiene cuatro años de vida, es decir, para la temporada que viene, de seguro habremos perfeccionado mejor la herramienta”.

Por su parte, Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural y representante de los productores, explicó: “Nosotros nos sentimos conformes con esta ley y con lo hecho por el Gobierno. Pero creemos que debemos seguir generando acciones para fortalecer esta ley y además buscar soluciones para los problemas de la producción regional. Hemos logrado esta ley pero no es suficiente para frenar la posición dominante de las bodegas y consideramos que el árbitro para regular esta situación es el Estado”.

Algunos puntos que establece la ley sobre los contratos

Las autoridades explicaron los detalles de la normativa y resolvieron dudas de los productores.

–En la compra y venta de la uva, por ley, existen dos instancias: una, presente en el precontrato, que especifica detalles de la transacción y la mercadería, pactadas entre ambas partes. Y la otra, el contrato definitivo, el cual debe ser rubricado por la Bolsa de Comercio.

–Ya hay 900 contratos definitivos presentados en la Bolsa y 3.000 precontratos, de los cuales la mitad son del Valle de Uco. A la misma fecha del año pasado, en la Bolsa sólo había 250 operaciones registradas. Es decir, que esta es una herramienta que ayuda al productor a regular la transacción.

–Esta acción no está destinada a solucionar el precio y la rentabilidad de la actividad. Se debe solucionar con otros instrumentos.

–Para más detalles de lo que debe contener el precontrato y el contrato, se puede consultar en el Anexo 1 del Decreto Reglamentario: detalles para ver qué se debe presentar en la Bolsa y se debe especificar en el contrato.

–Las bodegas tienen obligación de presentar el contrato en la Bolsa de Comercio. No presentar el contrato definitivo implica sanción para la bodega: el productor puede no firmar si no se presenta cláusula de ajuste.

–Las bodegas pueden ser sancionadas por la Dirección de Fiscalización y Control del Gobierno de Mendoza.

–El precontrato debe establecer precio y cómo será el pago. La finalidad del precontrato es asegurar que le van a comprar la uva el productor. Exceptuando esta última condición (la de compra de la uva), todos lo demás puede cambiar en el contrato definitivo.

–Se debe hacer un acuerdo en el que exista conformidad entre las partes.

–El precontrato puede modificarse: es decir, el contrato final puede tener modificaciones. En el contrato se puede pedir cláusula de ajuste.

–La cláusula de ajuste debe convalidarse por el acuerdo de ambas partes. Esta claúsula debe estar presente siempre y cuando estén de acuerdo las partes que intervienen

–Existe un Tribunal Arbitral en la Bolsa de Comercio que resuelve situaciones que no se cumplan. Allí debe denunciarse. Si hay conflicto entre las partes por un acuerdo que no se ha cumplido, el Tribunal es intermediario antes de llegar a judicializar.

En tanto,  la propuesta de los productores fue contar con un organismo para que se fije el precio, que diferencie calidad, con un precio de referencia de varietal del Valle de Uco. “Necesitamos precio de referencia, pizarra y estamos trabajando para eso”, pidió Leiva a los funcionarios, y resaltó que desde la Sociedad Rural se han hecho “estudios para incorporar la uva y el vino a un mercado institucionalizado”.