Un proyecto convertiría al Manzano Histórico en un lugar apto para discapacitados

Un proyecto convertiría al Manzano Histórico en un lugar apto para discapacitados

Estudiantes de Turismo trabajan para integrar a personas con discapacidad y son finalistas de un concurso nacional para convertir al Manzano en un sitio para todos. Se animaron a soñar con un Manzano Histórico accesible e inclusivo y su proyecto quedó entre los veinte mejores del país.

Cartelería en braille, sillas de ruedas disponibles y circuitos que permitan que personas con dificultad motriz, rampas de acceso y maquetas táctiles en museos y muestras, recorridos con audio guías, cartas en braille en restaurantes y cafés y accesos adaptados para llegar al monumento Retorno a la Patria y la estación de psicicultura son algunas de las transformaciones que diseñaron Fernanda Arosteguy, Marcela Farrando y Alfredo Muñoz para abrir el paraje tunuyanino a todo público.

Ellos vienen trabajando la temática desde la carrera de Turismo del IES 9-009 Tupungato y desde la asociación UniRedes, cuyo objetivo es la integración de personas con discapacidad. Hace unos meses decidieron presentarse al certamen Innovar para Viajar que lanzó el Ministerio de Turismo de la Nación y, hace unos días, les informaron que estaban entre los finalistas de 1200 trabajos.

Ahora están ansiosos, porque la próxima instancia consiste en viajar a Buenos Aires a defender su iniciativa Una reserva natural sin límites, a fin de quedarse entre los seis proyectos argentinos que recibirán el financiamiento en capital semilla para convertir al Manzano en uno de los pocos sitios turísticos accesibles de Mendoza.

Aunque ése sería el mejor cierre para un trabajo sobre accesibilidad que militan desde hace tiempo; los autores están tan comprometidos con la idea que ya se reunieron con autoridades competentes y han conseguido voluntades para llevarlo a cabo, ganen o no el certamen nacional. Como se trata de una Reserva Cultural y Paisajística de uso controlado y hay muchos actores en juego; se juntaron con funcionarios de Tunuyán, de Recursos Naturales, del Ente Mendoza Turismo y privados

“Salvo contadas experiencias, hay un gran camino por recorrer para volver accesibles las reservas y destinos turísticos locales. Lo ideal sería que cualquier persona con una discapacidad temporal o permanente pueda disfrutarlos con autonomía y comodidad. Es un desafío como sociedad el empezar a tener una mirada más inclusiva de nuestros lugares”, sostiene María Fernanda Arosteguy.

La tunuyanina es autoridad del IES 9-009 Tupungato y bregó por incluir el tema de accesibilidad en el programa curricular de Turismo, de forma pionera en la región. Además, conoce muy bien la realidad del Manzano Histórico porque es una de las prestadoras turísticas de la zona.

El primer impacto de esta iniciativa se verá reflejado en la calidad de vida de los destinatarios finales, representados por un porcentaje de turistas “con discapacidad permanente o temporaria (movilidad reducida, adultos mayores, embarazadas)”. Esto es crucial en un sitio que pretende imponerse como un destino provincial de senderismo.

También, está pensado para que la comunidad local (prestadores turísticos, vaqueanos y habitantes del lugar) se capaciten y sean asesorados en ‘atención a la diversidad como una herramienta laboral. El proyecto se inscribe en el marco de la ley nacional 25.643 de Turismo Accesible, sancionada en el año 2002.

“Conocemos el enorme potencial que tiene este lugar y que los avances en accesibilidad, no sólo generan más turismo sino también empleo. También sabemos que hay buena voluntad de los funcionarios para avanzar en esto”, apuntó Arosteguy, quien graficó que las medidas de inclusión podrían ir desde los museos hasta los emprendimientos concretos: como la muy visitada granja escolar Don José.

Fuente /Los Andes/