Tras la tragedia de Bruno Ríos, buscan reglamentar las colonias de verano

Tras la tragedia de Bruno Ríos, buscan reglamentar las colonias de verano

La muerte de Bruno Ríos, el niño de tres años que se ahogó en la pileta de una colonia de verano en Tunuyán, fue el caso que motivó la creación de un proyecto de ordenanza para regular la actividad en las colonias de vacaciones.

El concejal por la UCR, Pablo Ortiz, explicó las bases de esta iniciativa en A Media Mañana, por Canal 8: “Ese hecho mostró que en Tunuyán no teníamos una regulación de las colonias de vacaciones, quedó un vacío legal porque la ordenanza reglamentaria del año 1984 no contemplaba las colonias de vacaciones, y tampoco lo hacía la ordenanza 1921 del año 2006, que regula natatorios, piscinas y balnearios, pero no en cuanto a la actividad, sino que regulaba infraestructura, instalaciones y demás, pero en cuanto a la actividad y cuáles eran los requerimientos, teníamos un vacío legal sobre cuáles eran las obligaciones de los organizadores de las colonias, como de los funcionarios municipales encargados del control”.

Ortiz aseguró que el proyecto contempla la regulación de las colonias de vacaciones, “que pueden ser de tiempo parcial si los chicos no pernoctan o de tiempo completo, y a su vez puede ser con o sin actividades acuáticas”, y agregó que hasta el momento “no hay organizada ninguna colonia de tiempo completo”.

Sostuvo también, que se busca establecer los requisitos que “tiene que cumplir quien solicite la autorización , con la identificación del solicitante, el programa de actividades que se van a desarrollar, cuántas personas van a trabajar, quiénes van a trabajar, un contrato de responsabilidad civil ante cualquier evento que pueda pasar y el contrato de servicios médicos de emergencias”.

En relación a esta iniciativa, el concejal del Partido Justicialista, Emir Andraos, afirmó: “En conjunto con todos los concejales estamos tratando de generar las herramientas para que todos puedan trabajar de manera responsable, tiene que ver con la contratación de los seguros adecuados, el área protegida del servicio de emergencia, como va a ser la relación de profesores con la cantidad de alumnos, dentro del agua y fuera de ellas”.

Este proyecto fue presentado en febrero y ayer se realizó la segunda reunión con los organizadores de las colonias del departamento: “Fue una reunión muy  interesante donde surgieron muchas problemáticas, se aportaron un montón de ideas. La idea es ir trabajando en lo que queda del año, para a fines de noviembre, tener algo concreto para saber cuáles son las reglas de juego”.

La tragedia que motivó el proyecto

El trágico hecho ocurrió el 14 de diciembre de 2017, días después de la finalización del ciclo lectivo, cuando los papás de Bruno Ríos decidieron enviarlo a una escuela de verano para que se divirtiera y aprendiera a nadar. Fue ese día en el que Brunito se ahogó, tras un pelotazo que recibió de otros chicos que se encontraban en la pileta debido a que el elemento flotador que tenía colocado no era seguro.

Así lo relató su mamá a nuestro medio, quien aclaró que los profesores no se dieron cuenta de que el niño había ingresado hacia la parte profunda de la pileta y tampoco que se había ahogado, hasta que un compañero se percató y lograron rescatarlo.

Luego de pasar 11 días internado en el Hospital Notti, Bruno falleció el día 25 de diciembre de 2017. El día 26, “por cuestiones legales y de protocolo, se realiza la ablación de sus órganos para donar”. Se donaron sus riñones, sus córneas y su corazón sólo para válvulas, e resto de los órganos quedaron sin posibilidades por la cantidad de tiempo que estuvo sin oxígeno.

Bruno falleció por asfixia por inmersión: “Fue tal la cantidad de tiempo que estuvo bajo el agua sin que nadie lo viera que su cerebro no resistió la falta de oxígeno, hizo dos paros cardiorrespiratorios, uno en la pileta y el segundo de 45 minutos de camino al Hospital Scaravelli, producto de esa asfixia. Esa es la causa de muerte”.

Los imputados, por ahora, son seis: Marcela Viviana Quadrelli, la presunta dueña del lugar; Antonia Beatriz Brantiz, encargada de la pileta; Mario Méndez, co-encargado de la pileta, Facundo Vera, Agustín Salinas y un menor, hijo de la dueña del natatorio.