Rusia 2018 Noches libre para Argentina

Rusia 2018 Noches libre para Argentina

En los primeros días de Jorge Sampaoli cómo técnico de la Selección Nacional, precisamente en Singapur, una de las cosas que le llamó la atención de sus dirigidos es que, pese a tener tiempo libre,  no abandonaban nunca la concentración.

Hoy en Barcelona la cosa es muy distinta, el técnico quiere que  los jugadores se distraigan, en vez de mirarse las caras las 24 horas. Que salgan, que paseen, que coman, que pasen horas con sus familias, con sus amigos, con sus parejas. Y que sean profesionales.

El día Jueves, cuándo arribaron a Barcelona,  Sampaoli se paró delante y explicó cuál iba a ser la modalidad para estos días de convivencia en la ciudad catalana :  entrenamientos en uno (como ocurrirá hoy) o dos turnos (como sucedió ayer) y luego libertad de movimientos. La consigna es que todos deben estar en el Hotel Princesa Sofía a la hora del desayuno. En la primera noche, ninguno salió del lugar: desde Messi para abajo, durmieron en sus habitaciones recién ocupadas, situadas a apenas dos cuadras del Camp Nou. La misma posibilidad de elegir habían tenido durante la primera semana de trabajo, en Ezeiza, cuando se puso en marcha la idea de la concentración “opcional”; en esos días algunos se quedaban a dormir en el predio y otros -la gran mayoría- se iban a sus casas y volvían a la mañana siguiente.

Esta modalidad de concentración se gestó cuando el DT y el capitán se reunieron en éste lugar antes del proceso final, coincidieron en que era mejor aprovechar el tiempo de trabajo en el campo y no extenderse en largas concentraciones cargadas de tensión y ansiedad. La modalidad de trabajo indica que habrá entrenamientos cortos, intensos y creativos; ejercicios de repetición con la pelota que ayuden a fijar las ideas de juego; sesiones específicas de video en el hotel, a veces incluso individuales. En los tiempos modernos, y al pie de un torneo súper estresante que cae en el final de la temporada, se busca no recargar: menos es más, leen alrededor de Sampaoli.

Las horas compartidas con los grandes deben servir para que los jóvenes se quiten la timidez, que Lanzini sepa interpretar a Messi, que Lo Celso se haga dueño, que Pavón siga creciendo; de ésta forma se convertirán  en soluciones reales y no en quienes todavía miran con admiración a la vieja guardia.