Día del Estudiante: Advierten sobre las consecuencias del alcohol al volante

Día del Estudiante: Advierten sobre las consecuencias del alcohol al volante

Con festejos que comienza hoy y se extenderán todo el fin de semana, la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial recuerda la importancia de no conducir si se ha bebido alcohol, lo cual es considerado como falta gravísima por la nueva Ley de Tránsito de Mendoza.

En estas fechas, el Gobierno de Mendoza incrementa los controles de tránsito y alcoholemia en los jóvenes para prevenir accidentes. Este año, las actividades estarán a cargo de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos, y del Ministerio de Seguridad.

Hay que recordar que se considera falta gravísima manejar en automóvil, moto o bicicleta bajo los efectos de alcohol, psicotrópicos, estupefacientes, estimulantes u otras sustancias similares.

Además, se establece que todos los conductores de vehículos están obligados a someterse a las pruebas que la reglamentación establece para la detección de posibles intoxicaciones. La negativa a realizar la prueba constituye una falta y presunción en contrario.

Los efectos del alcohol al volante

Los últimos estudios realizados muestran las consecuencias que produce el alcohol en los conductores y pone como ejemplo lo que sucede sólo con tomar dos vasos de cerveza y después ponerse frente al volante. Entre los errores de conducción, el alcohol casi siempre se encuentra asociado con la velocidad, el sueño y las distracciones.

En nuestro país, la ley que regula la cantidad de alcohol autorizada para conducir un automóvil establece como límite de alcoholemia 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre. Se considera que a partir de esta cantidad el conductor comienza a manifestar reacciones psicomotrices importantes que dificultan la conducción.

Este límite se vuelve más estricto para la conducción de motos y ciclomotores, donde la tolerancia se disminuye a 0,2 g/litro.

El alcohol produce una depresión del sistema nervioso central, deteriorando la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), y modifica el comportamiento del individuo, lo que muchas veces se traduce en una falsa sensación de seguridad y una toma de mayor riesgo.

También produce movimientos más lentos, reducción de la coordinación, visión borrosa e imposibilidad de tomar decisiones rápidas.