Cornejo: “Quizá no le guste al Presidente, pero este es un gobierno de transición”

Cornejo: “Quizá no le guste al Presidente, pero este es un gobierno de transición”

El gobernador de Mendoza, anfitrión del encuentro, dice que Cristina “se está muriendo políticamente, pero puede hacer daño”.

El gobernador Alfredo Cornejo está estresado y no lo oculta. Sabe que cualquier “imponderable” puede afectar el éxito de la cumbre del Mercosur que preparó en detalle. Pero las definiciones a las que arriben los jefes de Estado presentes en su distrito no ocupan todo su tiempo.

De lleno en la campaña electoral (hoy estará en un acto con Mauricio Macri) Cornejo asegura que la Argentina se encuentra en transformación y que aunque al Presidente no le guste, lidera un gobierno de transición. “De una Argentina vieja, de instituciones políticas y económicas no sólidas que no termina de morir, a una nueva con instituciones económicas y políticas fuertes que no termina de nacer”, dice el mandatario mendocino en una entrevista con LA NACION. Y agrega: “Cristina se está muriendo políticamente, pero puede hacer daño”.

- En pocas horas habrá seis presidentes en la provincia. ¿Qué representa eso para Mendoza?

-No voy a decir que no he estado estresado. Estoy estresado de los imponderables, que siempre los hay. Pero tengo un enorme orgullo; se trata de un hecho muy importante para la provincia.

- En paralelo a la cumbre se presenta la contracumbre con organizaciones sociales. ¿Eso le genera algún tipo de preocupación?

-No, no. No la veo como algo negativo.

-Uno de los puntos centrales del encuentro tiene que ver con la posibilidad de avanzar en un acuerdo con la Alianza del Pacífico. ¿Qué significaría eso para la provincia?

- En la relación entre el producto bruto con la cantidad de població, Mendoza debe ser la segunda provincia, si no es la primera, más transable; es decir, que más vende al exterior. De hecho, cuando el tipo de cambio es competitivo, Mendoza vuela.

-Hoy, entonces, está volando bajo…

-Sí, estamos volando bajo [Se ríe]. Cuando el tipo de cambio está retrasado, a Mendoza le cuesta su economía. Con lo cual para nosotros esa alianza, ese acercamiento, nos puede producir beneficios. Mendoza de alguna forma es el diafragma, el pulmón de este acuerdo.

-¿Cómo evalúa el escenario electoral?

-Nosotros queremos que la ciudadanía tome posición a favor del gobierno, lo queremos ver como un plebiscito. Pero que también apoye el gobierno nacional porque está haciendo un esfuerzo de construir una economía más sana, lo que beneficia a Mendoza.

-¿Y a nivel nacional?

-Eso requiere de un análisis con cierta complejidad. Es muy probable que el Gobierno tenga como resultado más diputados y senadores en el Congreso de los que tiene, con lo cual es un balance positivo en cualquier escenario. Pero ese balance positivo, paradójicamente desde el punto de vista simbólico, no es lo mismo si la lista del Gobierno es derrotada en la provincia de Buenos Aires. Creo que sería muy beneficioso para el país que el Gobierno gané en Buenos Aires.

-Allí Cambiemos compite con Kirchner, Massa y Randazzo. ¿Qué piensa de esa pelea?

-En mi criterio es una Argentina en transición. De una Argentina vieja, de instituciones políticas y económicas no sólidas que no termina de morir, a una nueva con instituciones económicas y políticas fuertes que no termina de nacer. Yo advierto incluido mi propio papel en la provincia que somos un gobierno de transición. Quizá no le guste al Presidente, pero este es un gobierno de transición.

-¿Qué significa eso?

-El gran logro de este gobierno sería sentar las bases de una infraestructura económica para un país en desarrollo. Y para eso es fundamental ganar en octubre. Probablemente sea en la historia el principal logro del Gobierno, pero los ciudadanos no van a alcanzar a advertirlo durante su período.

-¿Un triunfo de la ex presidenta Cristina Kirchner puede afectar la gobernabilidad?

-Cristina se está muriendo políticamente, pero puede hacer daño. Creo que ya no puede construir a futuro un espacio de representación de los argentinos.

/Fuente: La Nación/